lunes, 1 de febrero de 2016

COACHING Y LIDERAZGO PERSONAL PARA EL DESARROLLO HUMANO (Artículo)





COACHING Y LIDERAZGO PERSONAL PARA EL DESARROLLO HUMANO

Autor: Cerbeleón Murillo Ruiz
Año: 2015


RESUMEN

Este artículo tiene como propósito fundamental, explicar la importancia del coaching como arte o disciplina para el enriquecimiento y fortalecimiento del potencial del ser humano, y que mediante el uso del liderazgo personal, entendido este como la capacidad que tiene una persona para dirigir responsablemente su desarrollo personal, le permite tomar las decisiones más acertadas para mejorar su desempeño ay alcanzar las metas. Se ofrece además la relación del coaching y el liderazgo personal como enfoques que tributan al logro del desarrollo humano para una mejor calidad de vida. Bajo esta premisa se asume el coaching desde una visión integral, integradora, a través de la cual la persona desarrolla la consciencia en las dimensiones personales fundamentales: Emocional, Mental (Racional), Lingüística, Energética, Corporal y Espiritual (Cuántica): al tiempo que permite la preservación y la conexión con el espacio de aprendizaje personal. Como quiera que la persona no conoce lo que no puede ver, el coaching se constituye en un gran estímulo que apoya el autoconocimiento permitiéndole al coachee o coacheado mejorar sus fortalezas así como sus áreas de oportunidad. En este sentido, tanto el coach como el proceso de coaching adquieren gran importancia, ello debido a que no es suficiente conocer la situación que afecta al cochee, sino que es necesario brindarle las herramientas para que se empodere y tome el centro de su vida. En este mismo orden el liderazgo personal cobra muchísima importancia toda vez que va de la mano de la toma de decisión, la confianza, la seguridad y la asertividad, es decir, el liderazgo de nosotros a nosotros mismos, por cuanto requerimos tomar el control de nuestra vida actuando con autonomía y asertividad.
Descriptores: Coaching, coaching integral, liderazgo personal, desarrollo humano, calidad de vida.



PERSONAL COACHING AND LEADERSHIP FOR HUMAN DEVELOPMENT

                                 Author: Cerbeleón Murillo Ruiz
Year: 2015
                           cermurilloruiz@yahoo.com
                            cermurilloruiz1@gmail.com


SUMMARY

This article has as its fundamental purpose, explain the importance of coaching as an art or discipline for the enrichment and strengthening of human potential, and that through the use of personal leadership, understood as the ability of a person to responsibly manage their development staff, allows you to make better decisions to improve their performance to and achieve goals. It also offers the coaching relationship and personal leadership taxed as approaches to achieving human development for a better quality of life. Under this premise assumes coaching from a holistic, integrated vision, through which the person develops awareness on fundamental personal dimensions: Emotional, Mental (Rational), Linguistics, Energy, body and spirit (Quantum): while allowing the preservation and connection with personal learning space. Since the person does not know what he can not see, coaching becomes a great stimulus to support the self-coached allowing the coachee or enhance your strengths and your weaknesses. In this sense, both the coach and the coaching process become important, that because it's not enough to know the situation affecting the Coachee, but it is necessary provide the tools to be empowering and take the center of his life. In this same personal leadership comes great importance since it goes hand in hand with decision making, confidence, security and assertiveness, that is, the leadership we ourselves, because we require to take control of our life acting with autonomy and assertiveness.
Descriptors: Coaching, comprehensive coaching, personal leadership, human development, quality of life.






COACHING PERSONAL Y DESARROLLO HUMANO. BASES PARA EL EQUILIBRIO EMOCIONAL

“Lo que existe detrás nuestro y lo que existe delante de nosotros es algo insignificante comparado con lo que existe dentro de nosotros”.
                                     Emerson

INTRODUCCIÓN

El artículo hace referencia al coaching y al liderazgo personal; el primero como disciplina para el fortalecimiento y enriquecimiento del poder interno que tiene la persona, y el segundo como elemento o rasgo de importancia que debe estar integrado a la personalidad de cada individuo en su tránsito hacia el logro de su desarrollo. Desde aquí se construye un espacio conversacional a través del cual el coach mediante la formulación de preguntas poderosas, la práctica de la escucha profunda y la presencia plena, transmite al coachee la confianza necesaria para el desarrollo de un franco proceso de cambio el que se genera aprendizaje.
El coaching ayuda a la persona a entender e interpretar la manera como construye su vida, permitiéndole en primera instancia conocer cómo piensa, cómo siente y cómo se relaciona tanto con su entorno como con otros, ello se traduce en la oportunidad de establecer una verdadera conexión consigo mismo y con las otras personas, el conocerse a sí mismo de una manera integral, permite saber el estado en que se encuentran nuestras raíces y la manera como nos proyectamos y nos relacionamos con los otros.
En el ámbito del liderazgo es fundamenta rescatar el valor y la credibilidad que para sí mismo tiene, como también por la forma en que se percibe y es percibido por otras perdonas, para el adecuado manejo de las relaciones interpersonales, por ello, es posible decir que bajo este enfoque la credibilidad del líder es fundamental y configura una competencia clave en el proceso de coaching.

Coaching

El coaching ha sido definido por diversos autores entre los que destacan O’Connor (2005:15), quien lo concibe como “una herramienta para ayudar a las personas a moverse en pro de desarrollar las habilidades que desea así como encaminarse hacia la dirección que pretende, despertando de manera congruente todo su potencial”, desde esta perspectiva el Coaching es reconocido cada vez más en América Latina como uno de los métodos de desarrollo más satisfactorios y eficientes para alcanzar un alto nivel profesional y personal.
 En este sentido, el coaching contribuye a la toma de conciencia, faculta la elección y lleva al cambio, libera el potencial de la persona para maximizar su rendimiento,  por lo tanto, el coaching más que enseñar ayuda a aprender.
El Coaching  según Vilallonga (2005):
Es un proceso que busca el máximo desarrollo profesional de una persona, a través de un diálogo entre el coach y el cliente también denominado (coachee) en un contexto productivo orientado a resultados, donde el primero guía al segundo por medio de preguntas hacia sus objetivos, ayudándole a clarificar sus ideas y deseos. Es decir, este proceso permite obtener información relevante para que el pupilo (coachee) esclarezca sus próximos pasos, logrando así la construcción de un plan de acción.

De la misma forma, este autor plantea que para realizar un coaching adecuado el coach debe tener habilidades que permitan reconocer las competencias y fortalezas del coachee; conocer y comprobar los objetivos que busca él; establecer las prácticas y opciones que se llevarán a cabo y dar feedback y seguimiento al coachee. En correspondencia con este planteamiento, (Zeus y Skiffington, 2002), sostienen que “el coach se compromete a colaborar con el coachee para establecer y clarificar la finalidad de los objetivos y desarrollar un plan de acción destinado a su consecución. Es decir, el Coaching está muy relacionado con el cambio y la transformación, con la identificación y modificación de comportamientos desadaptados o poco adecuados y con el establecimiento de planes de acción destinados al aprendizaje de nuevas conductas y a la aplicación de las mismas para satisfacer los objetivos y metas personales (Colomo y Casado, 2006).
De acuerdo a lo planteado por la Federación Internacional de Coach (2008:19), (ICF por sus siglas en inglés), el coaching es definido como: “una relación profesional continua, que ayuda a las personas a producir resultados extraordinarios en sus vidas, carrera, negocios y organizaciones”
Desde esta concepción se interpreta que a través de un proceso de coaching, el coachee puede lograr la profundización de  sus aprendizajes, la optimización de su desempeño y el mejoramiento de su calidad de vida, lo que a su vez está en concordancia con el proceso de desarrollo humano
En este mismo orden, Pérez (2010:20), define el coaching como: “el arte y la disciplina de destacar, fortalecer y enriquecer el potencial del ser humano”. En esta definición la autora percibe al ser humano como un ser único, con sus propias características individuales, lo que considera como una gran obra de arte única y original, es por eso que asocia al coaching con el arte.
En relación a considerarlo una disciplina se sustenta en que un proceso de coaching se basa en un orden, en una metodología que ofrezca apoyo para el logro de los objetivos que se propone el coachee, por lo que el coaching dista de ser una conversación, un proceso al azar, por el contrario, se constituye en una disciplina que busca fortalecer y enriquecer el potencial del ser humano, el cual en algunos casos está adormecido o no ha sido potencializada en su máxima capacidad. En este sentido, se reafirma que la intención del coaching es que el coacheado busque y encuentre sus propias respuestas.
Se asume el coaching como la actividad en la que el coach apoya al coacheado, desde la posibilidad de abrir un espacio conversacional en el cual la persona pueda darse cuenta, abriendo posibilidades de entrenamiento para descubrir que puede realizar cambios en sus rasgos de comportamiento consolidando eventos conductuales, que le ayuden a modificar su devenir en sus dominios personal y profesional logrando el descubrir el ser y conducirse al hacer.

Coaching Personal

El coaching personal es el arte de facilitar el desarrollo potencial de las personas para alcanzar objetivos coherentes y cambios en profundidad. En este proceso, el coach ayuda a las personas a esclarecer sus metas, ya sean personales, laborales, de relaciones afectivas, etc., y a ponerse en camino para alcanzarlas.
El coaching personal tiene como finalidad clarificar en el coachee sus valores y visiones, así como el establecimiento de objetivos y nuevas acciones, con el objeto que este pueda lograr desarrollar una vida más satisfactoria, es decir, que el coaching personal trata principalmente de contribuir  con el mejoramiento de la vida de las personas. Es por ello que para Leonard (1994), fundador de la Federación Internacional de Coach afirma que:
Un coach personal es tu socio en el logro de objetivos personales. Tu entrenador en herramientas comunicacionales y de vida, que te acompaña en la generación de cambios. Sostén incondicional de éxitos y errores. Guía en desarrollo personal. Co-diseñador en la creación de nuevos proyectos. Aliento en tiempos tormentosos. Es quien te despierta cuando estás dispuesto a escuchar tu propia alarma.

Coaching Integral

Un proceso de coaching integral se caracteriza por ser incluyente, completo, total, es decir, que integra todos los aspectos de la vida del individuo en un marco filosófico o estructura global que se asume desde las percepciones clave del conocimiento en el mundo, lo que a su vez sintetiza e integra las tradiciones psicológicas, filosóficas y espirituales; de allí que el coaching desde el enfoque integral considera la visión integradora de la totalidad del coachee y su mundo para ayudarle a ubicar en su interior nuevas perspectivas sobre la forma de enfocar las situaciones de la vida y sobre cómo moverse hacia delante de manera más eficaz y saludable.
El coaching visto desde este enfoque, facilita el que puedas relacionarte contigo mismo y con los demás en forma y sin tensión con armonía y equilibrio.

Liderazgo Personal

El liderazgo personal es un rasgo muy importante que debe formar parte de nuestra personalidad y carácter para llevar a cabo de forma satisfactoria el camino hacia el desarrollo personal. En este sentido, el liderazgo personal va de la mano de la toma de decisión, la confianza, la seguridad y la asertividad, es decir, el liderazgo de nosotros a nosotros mismos, por cuanto requerimos tomar el control de nuestra vida actuando con autonomía.
Desde esta perspectiva, alcanzar el liderazgo personal es una condición que está disponible para todos los seres humanos, de allí que ejecutarlo se constituye en una de las claves para triunfar, por ello, comparto el criterio que la mejor definición de liderazgo es la de aquel que crea otros líderes que tratan de mejorar la imagen que otros tienen de sí mismo, lo que a su vez conduce al desarrollo personal implicando autoconocimiento, autoestima, autodirección y autoeficacia, lo que a su vez conlleva a una vida  de bienestar personal, familiar, profesional, laboral y social, de allí su estrecha relación con el coaching.
En este sentido, Brito (1992:112), define el desarrollo personal como:
Una experiencia individual y grupal a través de la cual los sujetos que participan en ella, desarrollan y optimizan habilidades y destrezas para la comunicación abierta y directa, las relaciones interpersonales y la toma de decisiones, permitiéndole conocer un poco más de sí mismo y de sus compañeros de grupo, para crecer y ser más humano.

Coaching y Liderazgo

El coaching es una disciplina a través de la cual se logra el máximo desarrollo personal y profesional  de las personas, lo que da lugar a una profunda transformación, generando cambios de perspectiva y aumento del compromiso y la responsabilidad para consigo mismo y con los demás, lo que se traduce en mejores resultados. Ello, permite concebirlo como un proceso sistemático que facilita el aprendizaje y promueve cambios cognitivos, emocionales y conductuales que incrementan la capacidad de acción en función del logro de las metas propuestas.
Desde esta perspectiva, se entiende el coaching como una disciplina emergente que trabaja en la facilitación de los procesos de desarrollo de las personas: en la evolución profesional, en los tránsitos de la carrera laboral, en el logro de objetivos, en la disolución de obstáculos para el crecimiento personal y en la búsqueda del mejoramiento de los niveles de rendimiento.
Thomas Leonard (1999), asume al coach desde una visión integral, con un importantísimo rol en la relación con el coachee cuando afirma que: 
Un coach es tu socio en el logro de objetivos personales. Tu entrenador en herramientas comunicacionales y de vida, que te acompaña en la generación de cambios. Sostén incondicional de éxitos y errores. Guía en desarrollo personal. Co-diseñador en la creación de nuevos proyectos. Aliento en tiempos tormentosos. Es quien te despierta cuando estás dispuesto a escuchar tu propia alarma.

Desde esta visión el coaching es fundamental para el desarrollo de un líder. El líder aprende a pensar y a actuar en grande. Y esto puede generar una gran satisfacción: tener mayores responsabilidades, liderando desde el ejemplo y caminando por la existencia teniendo conciencia que su valor personal genera impacto.
El coaching genera una visión poderosa con el liderazgo. Cuando un líder provee coaching, permite que sus colaboradores tengan una relación fuerte con él. Un líder coach acompaña a las personas en el proceso de desarrollo empresarial, profesional y personal. Este se constituye en un ejercicio desde una preparación académica sólida para desarrollar nuevas competencias.
Un líder es alguien que comparte contigo su visión sin importarle que tú no puedas verla, que te muestre cómo se ve su sueño y que te dé argumentos para seguirlo. Es por ello, que el concepto de coach es inseparable del concepto de liderazgo, puesto que el líder debe ser siempre un coach. En el coaching personal se trabajan aspectos muy importantes que requieren toda la atención del coach para despertar el interés en el coachee, de manera que sienta la necesidad de buscar desde lo más íntimo de sí las respuestas a las situaciones que considera le están afectando o a las necesidades que desea satisfacer. Es por ello, que se aboga por la práctica de un liderazgo de transformación, enfocado en el cambio personal.
De lo anterior se desprende que el coach en un proceso de coaching debe poner en práctica el desarrollo de un liderazgo que le permita lograr en el coachee la aplicación de un liderazgo para consigo mismo, y es a lo que llamó Pittaluga (2013:97), liderazgo Resiliente, en el cual define al líder como: “aquella persona que logra para sí misma y consigo mismo aquello que está llamado a promover en los demás, dadas las exigencias de sus tiempos”. 
El líder resiliente brinda apoyo a las demás personas para que transite el mismo camino de crecimiento personal y de manera auténtica puedan subirse sobre sus propios hombros a fin de lograr equilibrio emocional, así como soluciones eficaces y efectivas a los problemas y situaciones que se le presenten.
Desarrollo Humano

Para Amartya Sen, (1995), “el desarrollo humano, como enfoque, se ocupa de lo que considera la idea básica de desarrollo: concretamente, el aumento de la riqueza de la vida humana en lugar de la riqueza de la economía en la que los seres humanos viven, que es sólo una parte de la vida misma”. El Desarrollo Humano es un paradigma de desarrollo que va mucho más allá del aumento o la disminución de los ingresos de un país. Comprende la creación de un entorno en el que las personas puedan desarrollar su máximo potencial y llevar adelante una vida productiva y creativa de acuerdo con sus necesidades e intereses. Las personas son la verdadera riqueza de las naciones. Por lo tanto, el desarrollo implica ampliar las oportunidades para que cada persona pueda vivir una vida que valore.
El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), define el desarrollo humano como:
Un proceso en el cual se amplían las oportunidades del ser humano. En principio estas oportunidades pueden ser infinitas y cambiar con el tiempo. Sin embargo a todos los niveles del desarrollo, las tres más esenciales son disfrutar de una vida prolongada y saludable, adquirir conocimientos y tener acceso a los recursos necesarios para lograr un nivel de vida decente. Si no se poseen estas oportunidades esenciales muchas otras alternativas continúan siendo inaccesibles

En cuanto al concepto desarrollo, Maier (1969) diferencia el crecimiento orgánico de desarrollo del desarrollo "humano" propiamente tal, que lo relaciona con el desarrollo socio-psicológico y lo define como la "integración de los cambios constitucionales v aprendidos que conforman la personalidad en constante desarrollo de un individuo "; especificando que, "el desarrollo es un proceso." el cambio es un producto ".
Por su parte Good y Brophy (1996), consideran que desarrollo "es una progresión ordenada o niveles cada vez más altos tantos de diferenciación como de integración de los componentes de un sistema”. Craig (1997:29) plantea que desarrollo son los "cambios temporales que se operan en la estructura, pensamiento o comportamiento de la persona y que se deben a factores biológicos y ambientales”.
Al referirse a los procesos biológicos este autor considera la maduración, el crecimiento hasta alcanzar la madurez y el envejecimiento: en cuanto a lo segundo, se puede interpretar que lo ambiental es lo "cultural", por tanto se infiere que hace referencia a procesos psicológicos puesto que esta última es producto del quehacer del hombre y es la que determina las condiciones y calidad de vida en la que desarrolla el ser humano.
En el mismo sentido, Sullivan (1983:6), sostiene que el desarrollo “es el producto de la continua interacción entre diversos factores estimulantes y una matriz de crecimiento prevalecientemente compuesta por ciertas predisposiciones selectivas, tanto para experimentar el cambio como para responder al ambiente de determinadas maneras”.

Desarrollo Humano desde la Persona

El desarrollo humano es un proceso de descubrimiento, de crecimiento, de humanización, de conquista de la libertad; representa el esfuerzo de los hombres y las mujeres por conquistarse a sí mismos a través de la iluminación de la inteligencia y el fortalecimiento de la voluntad. Expresa un perfil de hombre que representa convicciones y creencias funcionales a un ideal de sociedad, y que integra la conducta colectiva, el comportamiento humano social y de valores deseables.
Un desarrollo humano integral, finalmente, debe cubrir todas las posibilidades de crecimiento y mejoramiento de la calidad de vida de las personas. En este sentido, Maggi (2000:20), identifica seis dimensiones claves para que, a través de su desarrollo y sano equilibrio, cada persona logre una vida más plena, completa y feliz. Estas dimensiones son: “bienestar físico, familia y pareja, desarrollo profesional, aspectos culturales y de educación, desarrollo social, bienestar emocional y trascendencia”.
Desde esta perspectiva, el desarrollo humano es el trabajo que toda persona realiza consigo misma – a partir del proceso de darse cuenta - para despertar la capacidad que tiene, de ser feliz y lograr cosas para su beneficio y el de los demás, por ello se constituye en el camino que las personas recorren para desarrollar sus capacidades, quererse a sí mismos y establecer relaciones saludables para los demás.
Esta concepción del desarrollo humano trasciende los indicadores economicista entre los que destacan el Producto Interno Bruto (PIB), los Indicadores de Distribución de la Riqueza, Índice de logro Educativo (ILE), Índice de Esperanza de Vida (IEV), Índice de Nivel de Vida (INV), entre otros; volcando la atención en una serie de elementos que se constituyen en los indicadores del desarrollo humano desde la persona, entre los que cobra muchísima importancia el liderazgo, la autoestima, comunicación efectiva o asertiva, toma de decisiones y motivación; cuando estos aspectos son trabajados, las personas pueden lograr seguridad, equilibrio emocional y por consiguiente el fortalecimiento de su crecimiento personal.

Consideraciones Finales

El propósito del coaching en tanto disciplina es ayudar a la persona a ver y darse cuenta de aquello que está entorpeciendo su mejor juicio en pro de un desempeño adecuado de sus relaciones, lo que en cierta forma ralentiza sus decisiones; sin embargo, más allá de ayudar a verlo, a descubrirlo, es importante brindarle el acompañamiento necesario en el proceso de aprendizaje requerido para el logro de resultados en corto tiempo. En este sentido, tanto el coach como el proceso de coaching adquieren gran importancia, ello debido a que no es suficiente conocer la situación que afecta al cochee, sino que es necesario brindarle las herramientas para que se empodere y tome el centro de su vida.
Desde esta perspectiva, el coach debe actuar con imparcialidad, con habilidades para escuchar y hacer preguntas que generen en el coachee inquietudes y reflexiones que le permitan mirar su problemática y alinear la visión de forma tal que pueda diferenciar lo que quisiera hacer de lo que está haciendo; y en un sentido más profundo romper sus propios paradigmas,
Es bastante significativo que miremos a otros argumentos de vida, otras posiciones diferentes a las que adoptamos de manera cotidiana, atendiendo a que muchas veces no nos damos el permiso de transitar nuevos caminos, asumir otras opciones, aprender a hacer las cosas y a tomar decisiones que ni siquiera habíamos considerado, es decir, debemos salir de nuestra zona de comodidad o como algunos la llaman, nuestra zona confort; ello en correspondencia con una frase que se le atribuye a Albert Einstein “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo, la reflexión en torno a esta significativa frase, debe conducir al coachee a la comprensión de su compromiso personal y a ser consciente de las desafíos que supone la vida cotidiana.
En este sentido, a través del desarrollo del proceso de coaching, el coach puede lograr que el coachee se libere de sus miedos; fortalezca el concepto de si mismo, conozca su propio poder y de la fuerza interna que posee y que lo puede llevar a actuar y a ser lo que quiere ser; por ello el coach aconseja, guía y estimula al coachee, a quien se dirige el proceso de aprendizaje para que vaya más allá de sus limitaciones de forma tal que pueda realizar su potencial plenamente. Las personas necesitan además de estrategias de poder, habilidades para la comunicación y actitudes positivas, nuevas y efectivas actividades que conlleven a la permanente renovación las cuales deben estar relacionadas con la capacidad de adaptación al cambio, en donde el liderazgo personal adquiere gran relevancia.
A través del coaching integral es posible tomar conciencia de los pasos a dar con el fin de mejorar cada dimensión de ti para de esa manera encontrar el beneficio que proporciona la experiencia de vivir cada paso. es por ello, que el coaching y el liderazgo personal se constituyen en las fuentes para el logro de una mejor calidad de vida enmarcada en una mejor y más efectiva relaciones interpersonales.




REFERENCIAS

Sen, A. (1995). Nuevo examen de la desigualdad. Alianza Editorial, Madrid

Brito, Challa (1992). Relaciones Humanas.

Colomo, R. y Casado, C. (2006).Mentoring and Coaching. Its Perspective. Journal of Technology Management and Innovation, 1 (3). 131-139.

Federation International de Coaching. (2008). Advancing The are Science and practice of professional coaching.

Good, T. L., Brophy, J. E. (1990). Educational psychology: A realistic approach. (4th ed.).White Plains, NY: Longman

Maggi, R. (2000). Desarrollo Humano y Calidad, Valores y Actitudes. México: Limusa

O’Connor. J. (2005). Manual de Coaching

Pérez, M. (2010). El Arte de ser Coach y algo más…México: Editorial Trillas.

Pittaluga, C. (2013). Liderazgo Resiliente. La Innovación en Entornos Adversos. Venezuela: Galac

Vilallonga, M. (2005). Cómo reconocer un Coaching de Calidad. Executiva Excellence. La revista de Liderazgo, la Gestión y la Toma de Decisiones. 25, 15.

Zeus, P. y Skiffington, S. (2002). Guía Completa de Coaching en el Trabajo. Madrid: McGraw – Hill.






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